El domingo 22 de mayo, el restaurante 7 portes acogió una nueva edición de los Esmorzars de ciencia, organizados por Big Van y la ACCC, y patrocinados por la Fundación La Caixa y Alumni UB. El título de esta edición fue “El cerebro: la próxima frontera: ¿qué sabemos del órgano que nos hace humanos?”.  Tuvimos la suerte de contar con Mara Dierssen, responsable del grupo de Neurobiología celular y de sistemas, del Centro de Regulación Genómica, y Joan Guàrdia, Catedrático de Psicología de la UB del Institut de Neurociències, como ponentes y con Eduard Berraondo como moderador.

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La jornada empezó con una introducción de nuestro Xavi, quién nos convenció de que la Neurociencia tiene mucho de Sexo, Drogas y Rock’n roll. ¿A qué se dedican los neurocientíficos?, preguntó. Y como muestra nos propuso tres artículos:

  • Activación del cerebro durante la eyaculación masculina.

http://www.jneurosci.org/content/23/27/9185.full

  • Estudio del efecto del LSD en la actividad cerebral.

http://www.pnas.org/content/113/17/4853

  • Estudio de la actividad cerebral durante el reconocimiento de melodías conocidas.

http://www.ajnr.org/content/27/5/1101.full

Como veis Xavi tenía razón, pero por si el público no quedó convencido lo remató con este otro artículo:

  • Sexo, Drogas y Rock’n Roll: la hipótesis de una activación mesolímbica común como una función de polimorfismos de genes de recompensa.

  http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC4040958/

Bromas aparte, estos artículos nos demuestran que la neurociencia moderna está analizando científicamente aspectos tan fundamentales del ser humano como nuestras motivaciones, la autoconsciencia y la capacidad artística. Y todo ello a partir del estudio del cerebro, rompiendo definitivamente la vieja dualidad espíritu-materia. ¡Casi nada!

El debate empezó con una discusión de las técnicas de estudio del cerebro, un ejemplo de las cuales es la Resonancia Magnética Funcional (RMF). Estas técnicas nos permiten hoy en día observar en tiempo real, y con una resolución de milímetros, qué áreas del cerebro se activan al realizar determinadas tareas. Entre otras cosas, explicó Joan Guardia, este cartografiado del cerebro nos ha permitido darnos cuenta de que el cerebro no está compuesto de elementos con funciones claramente diferenciadas, sino que debe entenderse (y estudiarse) como un todo.

Otro de los conceptos interesantes que se mencionaron durante la charla fue el de Reserva Cognitiva. Este término hace referencia  a la capacidad que tenemos de proteger a nuestro cerebro para que el declive cognitivo asociado a la edad o el efecto de determinadas patologías se vea frenado y con un curso mucho más lento. Esta reserva cognitiva está relacionada con la neuroplasticidad, la capacidad del cerebro de crear nuevas conexiones sinápticas, de aprender y adaptarse. En el pasado se pensaba que esta capacidad se perdía completamente con la edad, pero ahora sabemos que no es así. En este sentido, la mejor forma de mantener la plasticidad de nuestro cerebro, y por tanto de aumentar nuestra reserva cognitiva, es realizar actividades intelectuales como leer, aprender un idioma, ir al teatro,  tocar un nuevo instrumento, conversar, etc.  En otras palabras, mantener nuestro cerebro en forma nos ayudará a envejecer mejor y prevenir enfermedades. En este punto Mara reivindicó el gran valor de la experiencia acumulada, es decir, el papel de las personas mayores, bastante olvidado en la sociedad actual. También hizo notar que hay menos estudios sobre el cerebro femenino que sobre el masculino, otra diferencia de género más a corregir.

Durante la charla cayeron varios mitos: no es cierto que usemos sólo el 10% del cerebro, nos aclaró Mara,  aunque el potencial de la plasticidad está por explorar. El Cociente Intelectual, que no coeficiente porque es un ratio, explicó Joan, está lejos del concepto cotidiano de inteligencia como capacidad de adaptación. Los Brain Trainers no están validados. Y las diferencias en el tamaño del cerebro entre personas no son importantes aunque como especie sí que jugó un papel importante en el proceso evolutivo.

En respuesta a la pregunta de Eduard: ¿Qué nos queda por conocer?, Mara presentó dos de los grandes proyectos científicos actuales, uno en EEUU, BRAIN[1] (Brain reseearch trough Advancing Innovative Neurotechnologies) y otro en Europa, Human Brain Project[2]. El primero está más centrado en estudiar el conectoma, un mapa de las conexiones del cerebro, mientras que el proyecto europeo está más centrado en la generación de modelos del mismo, pero en ambos casos lo que buscan estos proyectos es proporcionarnos herramientas más potentes para estudiar el cerebro.

¿Y qué nos depara el futuro? Los CYBORGS, humanos con tecnología incorporada en su cuerpo, pueden dejar de ser ciencia ficción[3]. Los sistemas de interfaz cerebro-ordenador nos permitirán actuar sobre el mundo con nuestro pensamiento. Y a raíz de una pregunta del público, Joan nos recordó que tenemos una asignatura pendiente con el aprendizaje y como utilizar nuestros conocimientos sobre el funcionamiento del cerebro para optimizar nuestro sistema educativo.

Casi seguro que no todos los asistentes recordamos lo mismo de la charla, pero podemos afirmar que en lo que sí coincidimos tras ella es en pensar que la mente humana es uno de los misterios más fascinantes a los que se enfrenta la ciencia actualmente.

Yolanda Blanch y Xavier Luri

Referencias:

[1] http://www.braininitiative.nih.gov/?AspxAutoDetectCookieSupport=1

[2] https://www.humanbrainproject.eu/gl

[3] https://en.wikipedia.org/wiki/Cyborg_Foundation

 

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